lunes, 19 de marzo de 2018

Piel Goteante


Ojalá la brisa soplara más fuerte,
para poder arrancar a todos los dientes de león,
que se negaron ser el sueño de alguien.

Ojalá la lluvia se antojara menos placentera
a los ojos de la penumbra,
para así ponerle más trampas
a la escurridiza melancolía.

Y sé que divago en la mitad de mis pensamientos,
mientras me lamento en el porcentaje restante.
Ojalá mis carcajadas fueran el alud de una montaña,
para sobrepasar el ruido.

Cadena perpetua a los pájaros que torturan mis oídos,
acelerando la metamorfosis que intento disimular.

De repente un agujero se abrió en el lago,
y caí del revés, cuando pensé que nadaba.
Pero fue la ausencia de guarida la advertencia final.

Cadena perpetua.
El cielo se cerró ante mis ojos húmedos,
que no puedo distinguir del ambiente.
Con otras luces titilando en la periferia,
no necesito nadar hacia ninguna.

No me pregunto cómo mis pulmones se inflan,
ni qué quieren aquellas que me miran,
floto al fin aquí y las burbujas me brotan cuando sonrió.

Pero sé que no moriría
donde el vacío de los pétalos choca en cada ocasión.

Las aves no se silencian aún en lo profundo,
sus cantares van en crescendo,
como en un acto final.
Ya no hay burbujas, sólo presión,
sólo luces acercándose,
buscando algo que no puedo ofrecerles,
sin arrancar un pedazo de mi piel.

Plumas, escupo plumas,
y la espuma venda mis ojos.
Ya no es todo negro, ahora es gris,
brillante,
y siento las caricias en mi piel goteante.

Vuelvo a estar sola,

con un desastre a mis pies.

xabrilrxd

jueves, 8 de marzo de 2018

Hay Huracanes


Hay huracanes.
Veo cómo vuelan las pancartas de una revolución
que crea remolinos.

Las nubes negras siempre han estado,
y es el granizo
quien ha roto más pieles que espejos.

Pero quiero que riamos
mientras intentamos arreglar eso que resulta perdido,
que agarremos los trapos sucios y aún intentemos quitar el barro,
que prefiramos las botas gastadas antes que el brillo del sufrimiento.

Porque somos mucho más que una utopía,
más que una sociedad enferma, que imita alucinógenos.

Los estereotipos están, pero dejemos de apuntar furiosos a gente que no nos obliga a actuar,
porque quizá haya más inocentes en cárceles por miedo
que por delitos.

Hoy voy a tirar las telas y las voy a incendiar,
junto a o sin nadie,
llena de animales o inmersa en mi profesión,
independiente o llena de amores,
rosa azul verde naranja,
no voy a olvidarme que los elementos son sólo eso,
que ni el dinero ni las expectativas de otros manejan mi vida,
que la tristeza puede ser el reverso de una inmensa felicidad.

Y que no me esperen con la cara vendada,
no me idealicen momificada,
que soy más que este cuerpo temporal,
al que muchos restarán importancia,
cuando fue el único que sostuvo en batallas perdidas.

El que porta el poder de la voz
que es capaz de gritar
y romper más cadenas que copas.

Somos esto que podemos tocar, así como el sonido que dejemos gobernar.

****

8 de Marzo, día de la mujer. Hoy más que nunca somos la avalancha, el viento en medio de la tormenta, las voces de las que ya no pueden hablar.


domingo, 4 de marzo de 2018

Caer con razón

Quiero que me digas que soy una mala persona,
que hay algo irreparable en mí,
y que busco el pegamento para mis piezas
en la vida de otros corazones.

Dime que soy insensible,
egoísta,
que nunca podré amar a nadie sin astillarme las costillas.
Porque me encanta.

Agárrame y hazme vibrar,
sacude este cuerpo con fuerza,
con ira,
con desprecio,
con aliento de fuego,
que quizá algún día despierte.

Y dile que es mejor que no lo haga.

Que se quede en las sombras,
dónde es mejor ignorar lo mojado
y confundirlo con el desierto.

Viaja, ríe, corre
mientras vuelas el barrilete que tiene tu alma.
Pero no me esperes,
no quieras esperarme,
no me quieras.

Lastímame, porque estoy cansada de ser yo mi única verdugo.
De no abrir las cortinas por miedo
y caminar las colinas cuando no viaja la luna
por si finalmente me pierdo.

Grítame
todo lo que yo nunca he podido decirme,
léeme los pensamientos y confírmalos.
Porque mis rodillas están flaqueando,
y de lo contrario nunca podré
entenderlo.

Dime que no merezco nada de este mundo salvo la tristeza que me funde.
El silencio
que es la felicidad de otros.
De lo contrario
la pregunta seguirá oxidándome.
¿Qué puede haber hecho mal
para ganarme tanta nada?

Me duele, pero ni siquiera soy capaz de guardar todos los dolores del mundo.
Y entonces me pregunto para qué existo.

No soy feliz.
Así que maltrátame,
ayúdame a distinguir la víctima del estigma.
Ayúdame a sentir que algo de esto me merezco,
porque demasiadas cosas se están transformando en odio,
y quiero caer con razón.

Aunque me falte verdad.
-xabrilrxd