Mienten aquellos que niegan el poder de los atardeceres para hacerlos reflexionar.
Mienten los que encierran las ganas de teorizar sobre las estrellas.
Y también creo que lo hacen aquellos que caminan con viseras, y ojos siempre pegados al suelo.
Porque sí, ni siquiera habré alcanzado las dos décadas, pero es aquí cuando dejamos de fingir que los años son toda la experiencia.
Veo a mucha gente allá afuera, sí, con cabezas blancas y marcas donde sus ceños se han fruncido demasiado.
Los veo, y sin embargo
los noto perdidos.
Metáforas al respecto nos rodean de a miles,
y es que se han hecho tan evidentes
que ya nadie se interesa por liquidarlas.
Están perdidos.
Estamos perdidos.
Y el cielo llora cada tanto por ello,
a pesar de que nos empeñemos en abrir paraguas
Es la culpa la que nos pesa, y hacemos cualquier cosa por querer arrancárnosla.
Pero no podemos, no lo conseguimos, porque ella vive allí, entre cada uno de nuestros latidos.
Suspiramos y la podemos oír en ese aire, que vuela y se mezcla con los demás.
Todos somos un gran pulmón y no siquiera nos vemos.
Así que no me vengas con tus sermones de edad,
que yo aprendí a sentir el dolor de la tierra
aun no sabiéndolo controlar.
Hay personas que son mejores también, que no se interesan por el reconocimiento masivo y usan la sangre de sus mismas cicatrices para evitar otras.
Curar pies raspados.
Secar lágrimas rotas.
Ojalá fuera mejor persona.
Ojalá saliera a la calle con la tristeza en mis ojos y la alegría en mi corazón.
Ojalá no dejara de perder la esperanza cada vez que alguien añade un raspón más al lienzo de mi piel.
Y ojalá aquello ya no paralizara mis pies.
Mejor.
Me gustaría saber qué es ser mejor para cada persona.
Comprendí que aún no termino de comprender y que posiblemente nunca lo haga.
Pero la vida es tan joven como la consideremos y nuestra alma será tan pura como la de las personas que decidamos tener a nuestro lado.
Quizá no para siempre, pero con permanencia eterna.
Sí, soy joven y ojalá falten centenas de personas para hacerme mejor. Ojalá pueda frenar la tristeza y volverla colores.
Hoy sé que soy lo que soy, a la luz de los atardeceres.
Los mismos que me verán algún día dibujarle alas a mis cicatrices
y dejarlas volar.
-xabrilrxd